La historia empieza por una filtración, su portavoz la dejó caer. Se irá, una amenaza ya escuchada en el curso anterior y hasta cierto punto similar a la de Guardiola. Uno lo hace ralentizando la renovación, el otro especulando con irse de un portazo. La diferencia entre uno y otro, el dinero. Mourinho deberá pagar 20 millones de euros, al menos eso cuenta la parte contratante. Guardiola podrá irse avisando con cuatro meses de antelación. El objetivo de uno y de otro, similar. Darse valor, tener poder dentro del club y manejar la gestión del vestuario con soltura.
Uno y otro son diferenciales, manejan los tiempos como ningún otro y han dado valor a la denostada profesión de entrenador. Ellos no dejan que los jugadores manden ni que los dirigentes hagan la suya, ellos gobiernan, inciden y tienen un liderazgo ganador. Estén donde estén hacen mejores a los suyos. Mourinho tiene dos objetivos, la liga y la Champions. El tema de la Copa lo avisó antes de que ocurriera, dicho lo cual está luchando por los títulos.
En la Premier se juega el otro partido, el City busca el título. Mancini, su entrenador, está cuestionado desde el primer asalto. Un vestuario plagado, entrenamientos en dos dimensiones y es que el italiano separa a unos cuantos para poder centralizar sus mensajes. Demasiados jugadores, gestión de egos compleja y una amenaza, Jose Mourinho. Quiere volver a la Premier, asaltar otra vez la competición y luchar por ganarlo todo, eso es lo que cuenta sin darse cuenta, quizás sí, de que está en el Madrid y que tras los blancos no hay mucho más.
En el historial una evidencia: ganar la Champions siempre es el último día para Mourinho. Tras conseguirlo se marcha. Así fue en el Porto y en el Inter. En el Chelsea no lo pudo conseguir y no cejó en su empeño por más que el equipo estuviese cada día más atascado. Lo cesaron, sin éxito es claro que Mourinho no desiste. Sobre la indemnización, nada que comentar. Mendes hará de las suyas, las mismas que cuando le dijo a Florentino que no había nada que pagar. Al final fueron 15 millones, hubo viaje del presidente pero Moratti ni vendió a Maicon ni rebajó un euro de la cláusula de su entrenador, aquel que no cenó con él en la noche de gloria.
@futbolitis_aco
Artículos Relacionados